Calorimetría indirecta
EE = [(3.941 × VO₂) + (1.106 × VCO₂)] × 1440
Estimación orientativa de requerimientos energéticos y proteicos en pacientes adultos en cuidados intensivos, basada en recomendaciones ASPEN y ESPEN.
El soporte nutricional es una intervención fundamental en el manejo del paciente crítico. Durante la enfermedad aguda, la respuesta metabólica al estrés puede producir hipercatabolismo, resistencia a la insulina, pérdida acelerada de masa muscular y aumento de los requerimientos proteicos.
Esta herramienta permite estimar requerimientos calóricos y proteicos mediante diferentes aproximaciones: calorimetría indirecta, método de Fick y ecuaciones predictivas por peso. Los resultados deben interpretarse según fase clínica, estabilidad hemodinámica, tolerancia gastrointestinal, riesgo nutricional y objetivos terapéuticos.
La calculadora estima el gasto energético diario y el requerimiento proteico del paciente crítico adulto. También permite comparar métodos de estimación y orientar la selección de fórmulas enterales según aporte calórico, proteico y restricción de volumen.
La calorimetría indirecta es el método preferido cuando está disponible. Las ecuaciones predictivas son aproximaciones iniciales y pueden sobreestimar o subestimar el gasto energético. En todos los casos, el soporte nutricional debe individualizarse y reevaluarse durante la evolución clínica.
Estimación por calorimetría indirecta, método de Fick o ecuaciones predictivas.
EE = [(3.941 × VO₂) + (1.106 × VCO₂)] × 1440
VO₂ = GC × (CaO₂ − CvO₂) × 10
20, 25 y 30 kcal/kg/día
20–30 kcal/kg/día
1.2–1.5 g/kg/día
Se muestran opciones individuales y combinadas según aporte calórico, proteico y volumen.
El soporte nutricional enteral está indicado en pacientes que no pueden cubrir sus requerimientos por vía oral, especialmente en ventilación mecánica, alteración del estado de conciencia, enfermedad crítica prolongada o alto riesgo nutricional. Siempre que el tracto gastrointestinal sea funcional, la nutrición enteral suele preferirse frente a la parenteral.
Las recomendaciones internacionales suelen utilizar rangos aproximados de 20–30 kcal/kg/día, ajustados según la fase de la enfermedad crítica, estabilidad hemodinámica, riesgo de sobrealimentación y disponibilidad de calorimetría indirecta.
El aporte proteico es clave para preservar masa muscular y atenuar el catabolismo. En pacientes críticos adultos se utilizan con frecuencia rangos aproximados de 1.2–2.0 g/kg/día, individualizados según condición clínica, función renal, terapia de reemplazo renal, obesidad y objetivos nutricionales.
Los resultados deben interpretarse como una estimación inicial. En la fase aguda puede ser prudente evitar la sobrealimentación, mientras que en la fase de recuperación puede ser necesario avanzar progresivamente hacia objetivos completos. La tolerancia enteral, el balance hídrico, el control glucémico y la evolución clínica deben guiar los ajustes.
Las ecuaciones predictivas pueden ser imprecisas en obesidad, bajo peso extremo, edema, sepsis, quemaduras, ECMO, terapia de reemplazo renal, cirugía mayor o cambios rápidos en el estado clínico. La calorimetría indirecta continúa siendo el método de referencia cuando está disponible.
Los errores habituales incluyen usar un peso inadecuado para el cálculo, no diferenciar fase aguda y fase de recuperación, avanzar el aporte calórico demasiado rápido, descuidar el aporte proteico o no reevaluar los objetivos nutricionales durante la evolución.
La calorimetría indirecta es el método preferido cuando está disponible. Las ecuaciones predictivas deben considerarse aproximaciones iniciales.
Puede utilizarse una estimación por peso o fórmulas predictivas, siempre reevaluando tolerancia, evolución clínica, glucemia, balance hídrico y objetivos terapéuticos.
Depende del contexto. Puede utilizarse peso actual, ideal, ajustado o seco estimado, especialmente en obesidad, edema o cambios importantes de composición corporal.
En obesidad suelen utilizarse estrategias hipocalóricas e hiperproteicas. El cálculo debe individualizarse y evitar extrapolar directamente el peso real sin ajuste.
Deben reevaluarse ante cambios clínicos relevantes: resolución del shock, inicio o retiro de ventilación mecánica, terapia de reemplazo renal, cambios de peso, cirugía o nueva complicación infecciosa.
Puede orientar una estimación inicial, pero estos pacientes requieren individualización, especialmente por pérdidas proteicas, balance hídrico y modalidad de reemplazo renal.
Esta herramienta se basa en recomendaciones internacionales de soporte nutricional en cuidados intensivos, especialmente guías ASPEN y ESPEN. La interpretación debe adaptarse al contexto clínico y a los protocolos locales.
ASPEN Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Adult Critically Ill Patient.
ESPEN Guidelines on Clinical Nutrition in the Intensive Care Unit.
Contenido elaborado y revisado por un médico con formación en Medicina Crítica y Cuidados Intensivos. Critical Care Tools desarrolla recursos educativos basados en evidencia para apoyar la evaluación del paciente crítico.
Última actualización: julio de 2026.